Una vida sin objetivos ni aspiraciones es una vida vacía
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Todos nosotros de una manera u otra, tenemos referencias sobre marcar objetivos a principios de año, lo que solemos conocer como “buenos propósitos”. Creo que además de tratarse de algo muy recurrente como tema de conversación en esas fechas (mes de enero), y donde solemos “competir” con nuestros amigos y compañeros de trabajo sobre que propósitos son más interesantes y si seremos capaces o no de cumplirlos, lo cierto es que son una herramienta muy poderosa para mejorar en nuestra vida.
Marcarnos objetivos en cualquier ámbito de nuestra vida nos predispone a que tanto nuestra mente como nuestro cuerpo actúen de forma coordinada en su consecución.
Por concepto los objetivos deben ser: retadores, medibles, alcanzables y sobre todo que estén muy bien definidos.
Tenemos que creer en ellos y tenerlos en mente durante buena parte del día, ya que de lo contrario podemos distraernos y perderlos de vista, es lo que suele ocurrir con mucha frecuencia. Inicialmente estamos muy animados por alcanzarlos, luego vamos perdiendo interés y finalmente los olvidamos y así año tras año y objetivo tras objetivo.
Creer en nuestros objetivos nos cambia la vida, convierte una existencia vacía en una vida llena de oportunidades, de desarrollo personal y de mejora en todos los ámbitos de nuestra vida.
Estoy firmemente convencido que la asignatura pendiente que venimos arrastrando la mayoría de las personas es SABER VIVIR, es decir, acertar a encarar la vida con verdaderas expectativas de éxito, y este únicamente se consigue a través de OBJETIVOS.
¿Cuál es la diferencia entre una VIDA VACÍA y SABER VIVIR? Sin ninguna duda, la diferencia está en tener objetivos ó no tenerlos.
Podemos vivir de manera inconsciente dejándonos llevar por circunstancias externas a nuestros deseos e intereses y dejándonos manipular, ó ser dueños de nuestro destino, buscando y encontrando de manera consciente a través de nuestros objetivos.
Pasa a la acción, y comienza hoy mismo a marcarte pequeños objetivos y persíguelos hasta que los consigas, una vez lo conviertas en hábito, busca objetivos mayores y verás como también son alcanzables, este habito te permitirá mejorar tu vida de tal manera que te parecerá increíble…
Francisco Lutzardo
Personal Coaching
(experto en desarrollo personal)
Apartado correo: 193
38530 – Candelaria
Tenerife – Spain
Móvil: 625 374 886
E-mail: flutzardo@gmail.com
Blog: franlutzardo.blogspot.com
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Hola Francisco, muy bueno tu artículo, y tienes toda la razón de tener siempre nuestros objetivos en mente, a todas horas del día, ya que sino, nos distraemos con mil cosas (en esta sociedad que vivimos, quieren gente que no piensen, que no sean autopensantes, y seamos uno más de la manada). Yo últimamente tengo muchas metas, como tu dices, medibles, alcanzables y sobre todo definidas, bueno casi todas, algunas no (esto es muy coach), jeje.
¿Que hacemos cuando dudamos si una meta es o no, nuestro objetivo cierto?
Un saludo
Javier Asuero
¿Qué tal Javier?, muchas gracias por tus palabras sobre mi artículo y sobre todo disculpa el retraso en mi contestación…
Me alegra mucho que coincidamos en lo importante en cuanto a la planificación de OBJETIVOS se refiere:
1.-Tenerlos en mente el mayor tiempo posible, para así evitar que los perdamos de vista
2.-Que éstos deben ser retadores, medibles, alcanzables y muy bien definidos.
Entender y poner en marcha estas “claves” será un escalón más en la escalera que deberemos superar para alcanzar nuestros objetivos y/o metas en todos los ámbitos de nuestra vida.
En cuanto a tu pregunta, quisiera hacer una reflexión que espero te ayude a encontrar la respuesta pero antes una mis máximas preferidas que te ayudará en situaciones similares:
“Solo haciendo las preguntas desde una perspectiva positiva y bajo un estado emocional positivo, te permitirá conocer las respuestas adecuadas”.
Cuando nos asaltan las dudas, sobre cualquier aspecto de nuestra vida, habitualmente vienen precedidas de pensamientos ó estados negativos, por ejemplo: nos cuestionamos nuestra relación de pareja cuando sucede algún acontecimiento que cambia nuestro estado de positivo a negativo (alguna pequeña discusión, alguna ocasión en que presta atención a otras personas y no a tí, etc), bajo ese estado de enfado ó confusión se ve todo muy negativo y nos hace dudar ,e incluso nos lleva a tomar decisiones que casi siempre solemos lamentar en el futuro próximo.
Algo parecido ocurre con nuestras metas; debemos ser capaces de hacer una reflexión en positivo teniendo en cuenta dos aspectos básicos:
1º Nuestros objetivos (ó conjunto de objetivos necesarios para alcanzar nuestra meta), deben ser marcados desde la reflexión serena y meditada, y sobre todo bajo un estado emocional positivo. Si no es así, esos objetivos en vez de ayudarte a mejorar, te perjudicarán ,por tanto mejor olvidarte de ellos.
2º Sólo revisaremos nuestros objetivos desde esos mismos estados positivos, ya que de lo contrario tomaremos decisiones poco acertadas y seguramente lo lamentaras en el futuro. Ten en cuenta que una sóla acción no garantizará la consecución de tus objetivos, es necesario revisar a donde nos llevan nuestras acciones y modificarlas si fuera necesario.
Espero que mis palabras te ayuden a encontrar las respuestas.
Un abrazo,
Francisco Lutzardo
Personal Coaching
(experto en desarrollo personal)
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