La Productividad Personal y la Gestión Eficaz de Acciones
“No es el tiempo, la clave está en lo que haces”
“No tengo tiempo”, “no me hagas perder el tiempo”... Es la frase tipo que aparece en el número uno de la clasificación de excusas, tanto en el ámbito laboral como en el personal. Pero el problema no es la frecuencia con que la utilizamos, sino su falsedad. Te engañas al decir “no tengo tiempo”. Dispones de 24 horas cada día, como todo el mundo. Las mismas que Obama, posiblemente el individuo con mayores responsabilidades y tareas del mundo.
Entonces ¿para qué la usas tanto? Porque te reporta un enorme beneficio, resulta muy cómodo poder echarle la culpa a “algo” que no puede responder.
El tiempo no es más que el momento que transcurre mientras haces o dejas de hacer. Por tanto utilizar el tiempo como referencia de tu productividad sólo es útil para no hacerte responsables de tus carencias.
Y tu carencia principal es el desconocimiento de cómo gestionar lo único que sí puedes gestionar: tus acciones, es decir, lo que decides hacer.
Son varios los factores que explican ese desconocimiento. El primero es tu falta de habilidad en la definición de objetivos laborales y personales “precisos”, y no es sencillo decidir cuáles acciones realizar cuando careces de ellos.
Además, vivimos un momento en el que los cambios se suceden cada vez a mayor velocidad. Tu atención se encuentra sometida a una demanda abusiva por un número creciente de canales de comunicación que compiten por ella con herramientas cada vez más sutiles y eficaces.
Así no es de extrañar que las interrupciones, externas e internas, constituyan el factor que más obstaculiza tu capacidad de concentración. Inicias una acción o tarea y recibes – y toleras – una cascada de interrupciones que dan como resultado que completar tu acción sea un hecho casi noticiable.
Además de las tradicionales, las interrupciones más efectivas son las más recientes: correo-e y móvil. Así que no es el tiempo sino las acciones – lo que haces - lo único que puedes gestionar para construir una vida satisfactoria.
Si quieres incrementar tu productividad, es decir, los resultados que consigues, presta atención a estos tres elementos:
Elije hacer sólo las acciones “precisas”, que son las que conforman tus objetivos. Concéntrate en ellas, son muy pocas. Antes ingresa en el selecto club de los individuos que han escrito sus objetivos (sólo el 5% de la población).
Sólo podrás alcanzar altas cotas de productividad sostenible cuando consigas equilibrio satisfactorio entre tu vida laboral y personal. Puedes elegir disfrutar de los micrologros que consigues todos y cada uno de los días. Lo único que necesitas es definir microobjetivos diarios y reconocer los micrologros al terminar tu jornada. No te imaginas cómo cargarás las pilas de tu automotivación y autoestima para disfrutar una nueva jornada.
En definitiva, tu Productividad Personal pasa por una modificación de tus hábitos que te permitirán alcanzar tus objetivos, equilibrar tu vida laboral y personal, y disfrutar de los pequeños éxitos que consigues todos los días.
Puedes encontrar reflexiones como ésta en el portal temático de productividad personal: www.senderosdeproductividad.com
Jaime Bacás
Coach de Productividad Personal
www.productividad-personal.com
EBOOKS Y MANUALES PARA TU DESARROLLO PROFESIONAL

Tienes nuestros ebooks a tu disposición para potenciar tus habilidades directivas y competencias profesionales: formación para formadores, habilidades para hablar en público, productividad, gestión personal, habilidades de comunicación, gestión de proyectos, técnicas de negociación, liderazgo, como motivar un equipo, etc, etc..
¡Haz click aquí y bájatelos ya!
Aprende Coaching 