El coach, ¿nace o se hace?
| Coaching || Por David Gonzalez | Archivado en: Crecimiento personal, Nuestro blog de Coaching
Una conversación entre dos amigos transcurre de la siguiente forma.
A: Me alegro cada vez que quedamos para hacer un café y hablar de temas de trabajo porque me haces ver un montón de posibilidades que ni se me pasaban por la cabeza!
B: Jeje, eso será que estoy integrando mi faceta de coach en mi vida personal :-)
A: Yo creo que ya eras así antes y que siempre has hecho que la gente vea su potencial y cosas que no sabia ver, ¡tu ya eras un coach cuando naciste!
B: ¿Tu crees? Ósea, ¿que el coach o nace coach o no tiene posibilidades reales de ser un buen coach?
A: Pues no se, pero yo no contrataría a un coach que no tuviera personalidad de coach por muchos títulos que tenga.
Y la pregunta es, ¿el coach nace o se hace? Pues bien, personalmente creo que la respuesta es el camino del medio. Un coach debe poseer unas cualidades personales muy determinadas para poder llevar un proceso de coaching a otras personas. La empatía, el saber escuchar activamente, el ver en un radio de 360 grados cosas que nuestro cliente no ve, etc, son características de la personalidad que uno debe tener integradas en uno mismo. El coach debe ser coach para si mismo antes que para los demás, pero también debe formarse. Debe aprender técnicas, mejorar sus conocimientos en métodos y herramientas, comprender diferentes patrones psicológicos y de comportamiento y convertirse en profesional. La formación en coaching te proporciona estas herramientas y conocimientos, pero el coach debe estar dentro tuyo, latiendo y esperando a ser despertado. El coach nace, pero luego, se tiene que hacer. ¿Que opináis al respecto? :-).
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