Aclarando conceptos
Por Marta Fedriani | Archivado en: Estableciendo objetivos
A la hora de definir los objetivos a veces las personas estamos confusas. Para que se avance realmente y uno no se desvíe, conviene aclararlos. Estos deben ser específicos, medibles y formulados en positivo.
Pero ¿Qué ocurre cuando los objetivos son algo imprecisos o abstractos?
Algunas personas quieren aprender a ser más pacientes. En mi caso, en una etapa de exploración y autocoaching decidí que quería ser más asertiva. Hice el experimento de preguntar a las personas de mi entorno qué era para ellas la asertividad.
Para algunos era saber decir no, para otros seguridad en uno mismo y así siguieron un montón de matices y opiniones.
Aquí es donde entra en juego una de las preguntas poderosas que ayudan a focalizar y concretar. ¿Cómo sabrás que lo has conseguido? ¿En qué situaciones quieres mostrarte asertiva? ¿Cómo te comportarás te oirás y qué sentirás cuando hayas alcanzado este objetivo?
Fue entonces cuando descubrí que mi supuesta falta de asertividad no se producía en todas las situaciones y tenía una intención positiva. En primer lugar, dudar puede ser positivo si uno se hace preguntas que le ayudan a avanzar. Cuento con una gran capacidad de empatizar con los demás y entender puntos de vista diferentes al mío así como aceptar que su forma de percibir el mundo puede ser tan buena como la mía.
Partiendo de este punto, si pudiera evaluar la asertividad del 1 al 10, yo no querría superar el 7 pues iría en detrimento de otras cualidades muy buenas que tengo.
A partir de aquí aprendí algunas técnicas de asertividad para aplicar a situaciones concretas y descubrí lo importante que es concretar y disfrutar de ser quien soy.


Me parece sumamente bueno, ya qye no solo aborda el tema con claridad, si no que engloba lo que para mi es fundamental… llegar a modificar o no no es lo importante si no disfrutar de lo que somos y ver que lo importante no son los objetivos si no el placer de hacer el camino.
Hombre todo eso está muy bien, pero ¿cómo disfrutar del camino si no logras sacar adelante aquello que ocupa necesariamente tu vida?. Hay objetivos que son cualquier cosa menos imprecisos o abstractos (pareja, hijos, trabajo…) y desde luego el camino sólo será placentero si logras cumplirlos al menos de una manera razonable.
No creo que la solución sea mirar para otro lado y preocuparnos de qué objetivos debemos plantearnos cuando ya la vida suele ponernoslos muy claros e inaplazables. Sólo si logras estar estar satisfecho con lo que haces en estos campos podrás ser feliz.
Confieso que no entiendo muy bien la utilidad de aprender técnicas de asertividad, pero creo que uno disfruta verdaderamente de ser quien es, cuando pone su empeño en hacer bien lo que de verdad importa en su vida.
@Dalma -
Lo que trataba de recalcar es la importancia de aceptarse a uno mismo. Mientras se quieran cambiar cosas en los demás o en uno mismo, a veces surgen bloqueos y crisis vitales.
Hay mucha gente que no tiene claros sus objetivos y se dispersa, que anda dando vueltas en círculo sin darse cuenta de que hay soluciones más sencillas.
Por ejemplo yo teno una coachee que huye del conflicto y por no discutir ha ido cediendo a todo hasta que se ha quemado y está teniendo una gran crisis matrimonial. Tal vez, si hubiera aprendido a actuar de otra forma, se hubiera ahorrado muchos disgustos.
La base del coaching es autoconsciencia y responsabilidad. Muchas veces no somos conscientes de los hábitos que están frenando el logro de esos objetivos importantes que tenemos.
Estoy de acuerdo contigo, pareja, trabajo, salud … la vida te plantea retos y el aprendizaje es para mí estimulante e importante. Para comerse un “elefante”, hay que partirlo en trozitos pequeños..
Gracias Dalma por tu opinión.
@Marta Fedriani -
Claro que hay mucha gente que no tiene claros sus objetivos y da vueltas en círculo. Y una forma de dar vueltas es teorizar sobre ellos y no ver que los tienes delante y lo único que debes hacer es afrontarlos.
Hay que tener cuidado, si el medio se convierte en el fin, nunca alcanzamos nuestro verdaderos objetivos y por tanto nunca llegamos a ser felices.
Por utilizar tu símil, claro si queremos comernos un elefante hay que partirlo en trocitos pequeños, pero una vez partido hay que empezar en seguia a comerse esos trocitos uno a uno, y no quedarse eternamente en una discusión previa sobre si deben ser más grandes o más pequeños, si de ésta u otra forma, si con cuchara o tenedor….. Si no empiezas a comer, nunca se te quitará el hambre.